La nueva religión y su nuevo lenguaje

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La nueva religión y su nuevo lenguaje

 

Estamos yendo tan rápido que no podemos percibir todo lo que está ocurriendo al mismo tiempo. En todo mi trabajo-propósito he visto muchas cosas, sobre todo, he visto a escasos encontradores y es a ellos a quienes dedico este artículo, como todo lo que yo hago, por si les sirve de claridad.
Intuyo que así será.

La nueva religión ha generado un nuevo lenguaje, lleno de conceptos, lejos de ser la liberación que deseamos. Seguimos describiendo el cuarto este, esta obra de teatro.

Si esto es una obra de teatro, ¿por qué no aceptarlo y dejar de crear más obras? Ahí está la diferencia entre el buscador y el encontrador, siendo este último quien está preparado para entender todo.

Esta aceptación te puede generar desolación, tristeza, un sin sentido que es normal al principio. Hay que comprender que llevamos millones de años creyendo OTRA COSA.

Estás deshaciendo una historia.

Estás entendiendo que esto es una obra de teatro y por tanto, te estás separando de ella, sin rumbo ni sentido alguno. Por eso, te encuentras mal ahora pero ese malestar no durará siempre.

Este nuevo lenguaje que ha generado esta nueva religión nos hace seguir en este cuarto, en esta obra bajo la creencia del bien, describiéndola, destapando profundas causas de nuestros sufrimientos más profundos. En consecuencia, seguimos en el cuarto haciendo como si estuviéramos conectándonos con nuestra esencia.

Nuestra esencia o Fuente no tiene nada que ver con este cuarto ni con lo que aquí acontece, ni con nuestras penas ni con nuestros sufrimientos. Y cuanto menos, con nuestros conceptos del bien y del mal. No hay ningún porqué en este cuarto.

Nuestra Fuente tiene que ver precisamente con todo lo que no es el cuarto o lo que es esta obra. Ahí es donde encontrarás la Fuente. Así que no podemos apelar a nuestra Fuente desde el cuarto. Hay que salir de él.

¿Cómo? Dejando de definir el dichoso cuarto. Saliendo de la obra, aunque sigas en ella físicamente hablando.
¿Cómo? Sin conceptos y con entrega, lo que viene a decir, sin describir la obra y sin la emoción del miedo, que es la emoción que ha creado la obra.

Sin emoción alguna o al menos, con la emoción a cero.

A continuación enumero una serie de conceptos-frases que nos mantienen atrapados en la nueva religión creyendo estar descubriendo la salida:

 

  • Nada es casualidad. Esta es la más usual y quizá la que englobe el resto de las que enumeraré. Carece de sentido y te sigue dejando en la obra cuando lo que queremos es salir del cuarto. Cuando nos ponemos a investigar el porqué nos ha ocurrido algo, el porqué recibimos esa llamada en un momento dado, esa señal misteriosa que hemos tenido, etc. estamos apegándonos a la obra. Desde el momento en que comienza la búsqueda del porqué ha ocurrido algo, ya perturbamos el resultado. Por lo tanto, ¿qué más da si es sincronía, casualidad o como lo queramos llamar? Estamos perturbando el resultado.
  • Esto ha ocurrido por algo. Esta expresión viene a decir que algo bueno viene después de lo supuestamente malo que estamos viviendo. Y seguimos en la línea del bien y del mal, en la línea de la experiencia. Buscando la causa de la desdicha, buscamos en la experiencia, en nuestro pasado y no solo en el nuestro sino en la memoria histórica de la civilización, en la memoria familiar en tanto y en cuanto seguimos entretenidos en la obra buscando causas-efectos, creyendo estar saliendo de ella. No salimos de ella porque no entendemos que todo es una proyección de un ALGO que no está en la obra. Ese ALGO no entiende ni del bien ni del mal. Por lo tanto, no hay nada malo ni bueno para ese ALGO. Por ahí no es el camino.
  • Tengo que sanar cosas en mi vida. Las sanaremos por medio del sufrimiento, por medio de la liberación emocional, entre otros métodos, así como por medio del revivir esas escenas ya vividas pero seguimos en el cuarto sencillamente porque seguimos teniendo la creencia de que hay algo que sanar. Por lo tanto, tendremos experiencias nuevas, las cuales tendremos que sanar también porque no hemos entendido que no hay que sanar nada pues no hay nada bueno ni nada malo. Todo esto es una obra de teatro. Seguimos en la obra de teatro. ¡¡No sigamos describiendo el cuarto y “sanaremos de golpe”!!
  • Esto lo has atraído por algo. Es una expresión cada vez más común, que sirve de alivio momentáneo. Vamos a buscar el porqué hemos atraído ese algo y nos metemos en la rueda de la experiencia, de la carga, de la memoria, de la línea recta que corresponde a la primera dimensión, básica, lineal, causa-efecto y ahí seguimos, generando más atracciones de la misma índole.
  • Todos somos uno. Si todos somos uno, ¿por qué entonces describimos tanto al otro? ¿Por qué prestamos atención a lo que pasa en el mundo? Sintamos que todos somos uno y ayudemos así al reencuentro de nuestra esencia unificada.
  • Esto es un aprendizaje. Esta expresión es la que entraña, con mayor carga, el concepto del bien y del mal, generando más bien y más mal. No hay nada que aprender. Solo hay que entender que esto es una obra de teatro. El supuesto aprendizaje nos retiene en la obra. Y nos da sentido a lo que estamos viviendo, sentido que nos hace seguir en la obra.
Y ahora, ¿qué?
No hay nada que hacer, solamente anular la línea del bien y del mal, posicionándonos siempre en el centro, sin emoción alguna, con emoción cero y cuanto menos, con la emoción del miedo que creó esta obra. Por lo tanto, NUNCA hay que describirla .
Respirar profundamente, dejar de pensar y de buscar porqués ni sentido a esta realidad. No hay nada que buscar. La búsqueda nos entretiene en el cuarto y el encontrador ya está preparado para “ver más allá”.
Esto es lo único que tenemos que hacer mientras hacemos lo que tenemos entre manos.
Gracias a todos….. Y sigamos disfrutando siempre.
Ruth Morales

 

2017-12-08T19:45:14+00:00