¿Existe una sexualidad superior?

2019-04-24T18:52:17+00:0022 noviembre, 2018|

Cuando hablamos de sexualidad, todos nos sonreímos o bien, sentimos algo en nuestro interior, como una sensación conocida, extraña quizá o bien, ajena a nosotros, rechazable. También nos sonreímos pues creemos conocerlo todo al respecto.

Sin embargo, cuando yo hablo de sexualidad superior no me estoy refiriendo al coito propiamente dicho, a las escenas de películas en las que si no gritas o tiras algo al suelo, no hay pasión, lo cual es igual a decir que hay cierta violencia en ellas ni a la pornografía propiamente dicha. Tampoco hablo de reproducción ni de anatomía, como si de una clase de ciencia se tratase.

Podría estar hablando de muchas prácticas, entre ellas, el masaje sexual altamente excitante, placentero, liberador y exclusivo.

Dentro de la sexualidad hay diversos matices, muchos de ellos mal interpretados o tal vez, imitados.

Este artículo va dirigido a personas que desean conocer una sexualidad más allá de la estereotipada. Esta sexualidad encasillada y mal entendida así como practicada, englobaría lo siguiente:

  • Tener sexo con tu pareja, como siempre ha sido. (Cada uno sabe lo que tiene en casa).
  • Creer que para que el sexo sea efectivo, tienes que poseer un cuerpo de unas medidas y forma que OTROS te dicen. Esto vale para mujeres y para hombres.
  • Creer que el permanecer mucho tiempo practicando el coito (penetración) es de gran placer para la mujer, dado que eso es lo que se ve en las películas y en los vídeos vulgares de pornografía. (Hay vídeos preciosos y elegantes de un erotismo sin igual, sin necesidad de aspavientos ni de mentiras ruidosas).
  • Creer que la sexualidad tiene que ver con la otra persona, sin darnos cuenta de que esta SOLAMENTE tiene que ver contigo mismo.
  • En el caso de la mujer, pensar que «otras mujeres son mejor en la cama». ¿A qué se referirán con eso?
  • Descubrir el placer que te da un buen masaje (caricias, por supuesto) en los pechos. Parece mentira, pero hay que decirlo, dada la ignorancia al respecto. Mira cómo se deben acariciar los pechos para obtener un casi orgasmo (algunas mujeres tienen orgasmos al ser acariciadas en los pechos). Siempre con delicadeza, entrega y ahí donde más placer da. (Masaje sexual en los pechos).

 

Pechos

 

  • En el caso de hombres, ir a tiro hecho, a lo de siempre, desconociendo que existe un mundo de placer sin igual que casi igualaría sus orgasmos a los femeninos. Se trata de que la mujer obtenga un placer SIN IGUAL, ofreciendo un placentero masaje al hombre. Observa en esta imagen cómo el hombre recibe un masaje, totalmente dedicado a él mismo, con entrega y presencia y justo acariciando donde el hombre obtiene mucho placer. (Masaje sexual para el hombre).

 

 

  • Creer que en la sexualidad siempre habrá intercambio de fluidos. No. Puedes tener sexo sin besos y sin hacer uso del sexo oral. Podría ser una práctica superior que está lejos de los escrúpulos básicos, lo cual significa que incluso podrías tener sexo oral pero que no hace falta hacer uso de esa práctica en esta sexualidad. Es estar por encima de esas creencias.
  • Para las mujeres, pensar que el orgasmo reside solamente en el clítoris, confundiendo un calambre con un orgasmo en toda regla y global (ya diré a qué me refiero). Miremos esta imagen en la que se le está ofreciendo un masaje a la mujer. (Un masaje sexual a la mujer, uno entre diversos más).

 

Masaje a mujer

 

  • Pensar en que solo se obtiene placer recibiendo placer cuando hay un placer tremendo en dar placer al otro.
  • Y mucho más.

 

Hace unos meses impartí la videoconferencia «La sexualidad superior», así como «La no pareja. Relaciones sexuales», las cuales puedes adquirir hoy pinchando en el siguiente enlace y siguiendo el proceso que se te indica: CONFERENCIAS TEMÁTICAS

Muchos, por no decir casi todos, de los que estuvieron presentes en estas conferencias online, se han inscrito en mi primer seminario de este tema: PRÁCTICA «UNA SEXUALIDAD SUPERIOR» en donde me extenderé en detalles, sin tapujos ni eufemismos y cuanto menos, con vulgaridad sino con educación.

«A todos nos gusta que nos hablen claro aunque no lo reconozcamos».

El tema de la sexualidad con otra persona que no sea tu pareja, ha sido siempre un tema de dolor. Yo no invito a hacer esto. Yo invito a que la persona que se acerca a mis seminarios, esté por encima de ese dolor. Hay que ser superior a lo siempre visto, oído y vivido.

Sexualidad no es igual a amor

Sin embargo, amarás y te sentirás amado a aquel o a aquella que te ha dado ese tiempo y ese placer, a ti solo/a porque eres importante en ese momento. Podría declarar que «ese placer físico rebasa la barrera del amor que podemos experimentar en otras áreas de la vida, lo cual no es comparable pero sí compatible con la vida misma».

Somos personas que nos debemos a nuestro entorno y yo me dirijo al hispanohablante. Siendo de España o bien de algún país latinoamericano, nuestros valores y raíces están ligados al concepto de familia y esta viene de la pareja. Es un tema doloroso porque confundimos sexualidad con valores y con familia.

Y ahí reside el dolor, en esa confusión.

En otros entornos (otros países) han sido capaces de separar dichos conceptos y por eso, les va mejor en estos ámbitos.

Yo soy una defensora de la intimidad y la sexualidad es algo íntimo, lo cual no significa secreto. Íntimo también es pudoroso y también lo defiendo, pues en el pudor hay un morbo sin igual.

¿Qué estoy queriendo decir? Que no estoy hablando de nudismo público (lo cual para mí es una vulgaridad), ni de dejarnos pelos o suciedad por el cuerpo al confundir sexualidad con algo natural.

 

Ya sé que esto es una práctica en países que detectamos como «más abiertos y evolucionados», cuando, para mi percepción, lo que han hecho es confundir evolución con valores y parámetros humanos básicos que la gente inteligente y educada, con cierta cultura a lo largo del tiempo, siempre mantuvieron intactos.

 

Tristemente, confundimos conceptos.

En este seminario trato la sexualidad desde el mayor detalle hasta el mínimo detalle pero con la elegancia de la higiene, el pudor de la desnudez y de «lo que nos gusta que nos hagan o lo que nos gusta hacer».

Con la belleza de cada uno, con el deseo de querer agradar al otro y a uno mismo pero siempre con educación superior, lo cual es igual a decir, con inteligencia, cultura, sentimiento superior y sentido común.

«Hasta en la sexualidad, nos tenemos que juntar con iguales».

 

Gracias por disfrutar de la vida.

Ruth Morales

 

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