La llave

La llave

“¿Cómo hago para no sentir miedo en mi ahora? En este ahora hay problemas económicos en el negocio. Es lo que veo y vivo todos los días.”

Esta es una cuestión que planteó una persona como respuesta a la anterior publicación en este blog cuyo título era: ¿Por qué parece que las cosas no nos salen?

Esa cuestión planteada es una cuestión que engloba todos los aspectos de la vida en sí. Si no se tiene miedo por los problemas económicos de la empresa en la que se está trabajando, se tiene miedo a la enfermedad o a la soledad. Podríamos enumerar una lista interminable sobre las formas que toma el miedo a la vida, porque todo esto no es sino un miedo a vivir, un no saber el qué hago aquí y el porqué he nacido.

Efectivamente, los problemas económicos existen, así como existe cualquier forma que tome el miedo. Pero hay que entender que la vida no es un campo de batalla, que quizá lo fuera en algún momento de nuestro pasado pero que ya hemos comprendido que no lo es.
Afuera puede haber una guerra pero yo me mantengo firme, en tierra de nadie.
A nosotros no nos corresponde resolver un problema económico que viene dado por una crisis mundial, por ejemplo.
A nosotros lo que nos corresponde es vivir en una línea energética por encima de eso. Ayudamos así más al mundo que vistiéndonos con el uniforme de lucha.
Esto se puede hacer y mucha gente lo practica sin saber que lo está haciendo.
¿Conoces personas a las que parece que nunca les tocará la crisis?
¿Conoces personas a las que nunca les pasa nada?
¿Conoces personas que no se aterran por las últimas noticias sobre virus, toxicidad en el ambiente, etc. y que siguen viviendo y comiendo como si nada fuera con ellas?
Estas personas existen y ellas saben que realmente, como flaqueen y entren en el campo de batalla, es decir, como sigan a la gente de la calle, algo las sacudirá y hará que pierdan ese equilibrio.
Por mucho que esté pasando allí fuera, no hay que prestarle atención a nada y tenemos que seguir haciendo lo que estábamos haciendo.
Si nosotros tenemos la televisión encendida en casa pero fuera hay mucho ruido, ¿a qué prestamos atención? Si nos interesa la película que estamos viendo en la televisión, haremos lo posible por seguir el hilo de la película en cuestión, por mucho ruido que haya en la calle.
¿Por qué entonces prestamos tanta atención a lo que no nos gusta? ¿Es más verdad eso que nuestra propia película? ¿Qué elegirías si supieras que puedes elegir?
La buena noticia es que se puede elegir cuando no se presta atención a la realidad.  Y tenemos miedo.
El miedo tiene sus parámetros, no es sino una emoción que viene de la desconfianza en la vida, del no entendimiento de que esto es un escenario en el que entramos y salimos cuando queramos, del desconocimiento de saber que podemos cambiar parámetros energéticos sin necesidad de lucha ni de esfuerzo.
Estamos aún compartiendo una conciencia o percepción de la realidad en la que “la herramienta exterior” es lo que nos falta para llegar a algo. De ahí la sociedad de consumo. No es que alguien con poder económico ni más sabio que nosotros ni los políticos nos quieran vender algo, es que nuestra conciencia está pidiendo a gritos que ALGUIEN, que no somos nosotros, nos venga a salvar.


Nos convertimos en consumidores de las ideas de otros.

 Por esta razón, si nos dan una llave para abrir una puerta, no la vemos ni intentaremos abrirla. Es demasiado fácil y si abrimos esa puerta con la llave, tendríamos miedo de poder abrir todo con ella, por lo que la guardamos y enfocamos nuestra atención en aquellos anuncios en los que se nos dice el cómo traspasar la puerta, cómo derribarla, cómo trabajarte por dentro para no tener miedo a la puerta, y un largo etcétera. Quienes anuncian esto, tampoco saben que existe una llave.

Solo saben que, dando pautas de disciplina, voluntad y esfuerzo al público, encajan bien en el momento en el que se encuentra la mente colectiva, provocando más miedo porque con eso no se consigue nada sino vivir en una realidad muy frágil, que hace aguas continuamente. Por eso seguimos siendo consumidores, por eso pasamos de una terapia a otra, intentando encontrar por fin la buena, la verdadera, ¿no?.

Esto es la conciencia de escasez, la pobre percepción de la realidad en la que vivimos actualmente y en la que hemos vivido hasta ahora.
Pero las cosas están cambiando de manera vertiginosa . El movimiento ha existido siempre pero este siempre ha sido circular y ahora hay unas fisuras bien grandes y visibles para salir del círculo, las cuales algunos no podemos obviar. Por eso hay tanta confusión, tanto sufrimiento en estos momentos, porque la fisura está llamando nuestra atención. Hasta las personas más fuertes están ahora flaqueando. La fisura del círculo se está haciendo más grande y ya no podemos hacer como si no la viéramos.
Y el caso es que la llave existe y sirve para todas las puertas.
¿Qué es la llave?
La llave es la percepción.
Si respiras profundamente, con un gran deseo de conocerlo o de percibir por encima de esta realidad aparente,  sentirás paz. Ya con esto vale la pena intentarlo.
Sobre todo, te llevará a una línea energética de vida en donde los problemas mundanos de la realidad aparente, los cuales siguen existiendo, dejan de molestarte, paso previo para lo que viene luego.
Sigues trabajando en un negocio que está dando pérdidas pero algo dentro de ti te hace vivir y sentir por encima de esto y además, ese algo te da brillo y te hace tener una energía sobrante que nunca habías tenido antes.
Esa energía está a nuestra disposición y no es sino algo que está esperando a ser usado de manera creativa. Esto no significa pintar, cantar o escribir, como muchos creen. Significa hacer uso en tu vida de aptitudes que ya traes desde que naciste, que te llevarán siempre a un paso a otra línea y no a quedarte mirando a ver qué pasa, a ver si el mundo cambia y que se acabe la crisis para poder acometer algún proyecto para ser feliz.
Esta llave no es sino una confianza en nosotros mismos y en la vida, en que tenemos derecho a la comida, a la bebida y al techo. Con estos tres derechos metidos en el alma, se conforma una base firme. Son una palanca para salir de la situación en la que nos encontramos.
Esta llave se presenta como una confianza a priori porque al principio hay que confiar, puesto que no lo entendemos.
Cuando hemos conectado con esa percepción más elevada, no hace falta confiar porque ya lo haces tuyo, ya no puedes vivir por debajo de esa línea energética.
Esa conexión o esa confianza de saber que estoy conectado te mantendrá en un estado que al principio parece un estado de gracia para luego pasar a ser un estado de percepción. Estás empezando a percibir la vida desde una planta superior del edificio con respecto a la calle, que es la vida, mientras el resto de la gente de tu alrededor más el escenario de la realidad se desarrollan aún en la calle.
Eso es lo que han visto, sentido y donde han permanecido las personas de éxito, por mucha literatura que leamos sobre esfuerzo, disciplina y lucha….
Quienes están en el camino del sufrimiento, lucha, esfuerzo, voluntad y disciplina, tendrán que desandarlo para poder confiar.
Con tanta carga, el “bien” no puede entrar en nuestra casa.
Gracias y disfrutemos de nosotros mismos.
Ruth Morales
2017-12-08T20:17:28+00:00