La realidad aparente

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La realidad aparente

Cuando comencé con todo esto de la percepción fuera de esta realidad limitada por cuatro paredes, a la que llamo la realidad aparente (la vida misma), de ver que todo era realmente al revés de como lo había visto y vivido hasta ese momento, lo escribí todo, sin orden ni concierto pero con una coherencia tal que cualquier ser humano, por tonto que sea, si le da la vuelta a todo, lo habría hecho con la misma coherencia como yo escribí toda esa información que me iba llegando “al ver la vida al revés”.

Esto de dar la vuelta a todo lo explico en diversos lugares: audios, vídeos pero sobre todo lo explico en mis dos libros Cambio de Realidad, escritos como si de una novela se tratase.

No importa cómo han sido escritos, no importa quién sea yo, no importa la trama, lo que importa es lo que en ellos DIGO.

Cuando di la vuelta a la realidad misma, la realidad aparente me daba siempre la contraria pero yo seguí adelante porque ese era el idilio que tuve conmigo misma (el único que hay que tener) y me topé con otro dilema más (uno más entre otros) y fue el hecho de no saber cómo traer acá esta información que yo SABÍA que era una VERDAD tanto para mí como para todo aquel que se salga de la mente colectiva y comience a PERCIBIR. Solo hay una VERDAD. Quien no entiende esto, ve filosofías, métodos, sabiduría, información y conocimiento.

Yo estoy hablando de otra cosa.

Supe que iba a estar sola en todo esto, supe que no iba a ser entendida, supe que esto no me llevaría a un éxito tal y como alcanzan quienes tocan otra serie de asuntos que encajan en la mente colectiva, supe que tenía un largo trance por delante y que me iba a enfadar conmigo misma en varias ocasiones por sacar esto adelante. Pero aún así, lo hice.

Y tuve esa actitud y voluntad que se requiere para todo.

Cuando hablo del esfuerzo al que estamos programados los seres humanos me refiero justamente a que no hay actitud ni voluntad, pues estos dos tonos emocionales anulan el esfuerzo de tu vida cotidiana. Por eso yo hablo del NO ESFUERZO, que es justo ACTITUD y VOLUNTAD en una línea recta vertical que te traen coherencia.

En el esfuerzo te engañas a ti mismo.

Con la actitud y voluntad creas coherencia, lo das TODO porque no te guardas ninguna carta.

Cambio de Realidad es el nombre a una percepción que yo percibo, que no es solo mía, que es la otra mirada posible pero que no es común a todos. Yo solo lo transmito, por eso a tanta gente le choca y a pocas, les suena familiar. Bienvenidos sean.

El miércoles pasado tuvimos la presentación de mi libro “El dinero emocional” en La Casa del Libro de la Gran Vía, Madrid.
Este hecho o acto no es en sí tan excepcional pero sí lo son las implicaciones que son inherentes al acto mismo.

Tuve el honor de ser presentada por dos grandes amigos míos: Belén Fernández y Juan Haro, ambos creadores y fundadores de La Escuela de Inversión (empresa virtual adelantada en el tiempo) y de haber disfrutado de una velada con ambos. Ellos siempre están cerca y yo siempre estoy agradecida por ello.

La sorpresa vino cuando el responsable comercial de La Casa del Libro introdujo la presentación con unas palabras, las cuales parafraseo a continuación:

Este libro es difícil de clasificar, no sabemos dónde colocarlo porque realmente habla de algo que está por encima de los conceptos: el no concepto. Por lo tanto, si se habla del no concepto, ¿cómo etiquetarlo?

Llevo unos años transmitiendo Cambio de Realidad y me he estado encontrando con muchas personas que se empeñan en ver en Cambio de Realidad un método hacia algo (¿?), como si hubiera que hacer algo para convertirnos en dioses o ir a algún sitio, una filosofía, un algo parecido a otras cosas, porque no comprenden más allá de las palabras que yo transmito. Y resulta que me encuentro ante una coherencia sin igual en las palabras expresadas por la persona que es responsable comercial de dicha tienda de libros, sin esperarlo pero con una cierta alegría en mi interior al oírlas pues yo misma me oí decir en silencio: GRACIAS  Y eso hace que todo cobre más sentido.

La mente tiende a la forma, la mente tiende a la palabra para quedarse tranquila. Esa “falsa” tranquilidad es la que nubla nuestra plenitud porque es justo la que marca nuestro destino, sin que seamos dueños de él pero creyendo serlo en todo momento.

Por lo tanto, la forma es la realidad aparente y la gente valiente es la que ve la realidad como una apariencia y por tanto, no la interpreta.

Gracias y disfrutemos siempre.
¿Es que hay otra manera de vivir?

Ruth Morales

 

2017-12-08T20:12:09+00:00